Novedades del mundo náutico

Helices Gori

¿Hay vida en la obra muerta?

 Por Pablo Villar

 

No, no me refiero a alguna bacteria que se alimente de extraños elementos químicos, que con seguridad abundan en Río de la Plata, o de caracolillos y vegetaciones varias.

Hay un elemento, que hoy es vital para el confort y la seguridad de nuestra navegación, pero que, al estar debajo del agua, muchas veces queda olvidado y no recibe la atención que merece, empezando por su elección, calculo y optimización, además de su mantenimiento

A pesar de que todavía quedan algunos puristas que consideran que un barco a vela no debiera tener motor (por suerte son los menos) y otros que sostienen la teoría de que el motor en un velero solo es necesario para entrar y salir de la marina, la realidad actual es que, a pesar de disfrutar intensamente el placer de navegar a vela, creo que casi todos hoy queremos contar con la comodidad y seguridad de saber que nuestros planes y horarios no están sujetos a los soplidos de la madre naturaleza, o que, en caso de una varadura, cosa habitual en nuestro río color de leon, nos queda una minima esperanza de poder zafar a fuerza de maquina, empujones de tangon a lo gondolero y tripulantes balanceándose en la botavara cual hamaca comunitaria.

Ese día, si valoramos el tener una hélice que pueda transmitir toda la potencia del motor al agua, tanto marcha adelante como marcha atrás!

Los mismo sucede cuando salimos a dar un paseo, planeando volver justo a tiempo para llegar a ver un partido o lo que sea y abruptamente el viento desaparece del río de la plata como por arte de magia… Que grande tener una hélice eficiente, no?

El Dr. Ambrogna, ginecólogo de mi mujer, me contaba en una de esas charlas que uno tiene mientras acompaña durante meses y no tiene nada mas de que hablar mientras espera que la naturaleza haga lo suyo, que cuando tenia el barco, le pagaba a una persona para que, ante un llamado urgente de una parturienta, fuera con una lancha para hacer cambio y volverse a puerto corriendo con la lancha mientras este hombre volvía a puerto calmadamente en el velero!

Hace ya unos cuantos años que todo velero de cierto porte que se respete posee un motor interno que lo mueve, utilizando una hélice, acoplada a un eje o a una pata de las llamadas Sail Drive.

Estas hélices se dividen en tres grandes grupos: Fijas (como las de los cruceros), orientables y plegables, que a las que nos vamos a abocar con profundidad en esta nota.

Las hélices fijas de dos palas fueron muy comunes en las épocas cuando los barco a vela tenían quillote corrido y una apertura entre la quilla y el timón donde salía el eje.

Todo navegante prolijo tenia su sistema de marquitas y rayitas que le indicaban cuando la hélice estaba alineada con la quilla y por ende “escondida” del flujo del agua y no frenando el barco mientras navegaba a vela. Luego de un par de intentos de sincronización entre la posición de las palas y la colocación del cambio para frenar el eje en ese lugar, Presto!

Para otra ocasión quedara la discusión comparativa entre las hélices fijas de dos palas y las de tres que ofrecen mayor suavidad de marcha, pero mas resistencia al avance…

Hoy en día las hélices fijas han caído en desuso ya que nadie quiere perder un nudo o mas arrastrando la hélice fija por el agua, con la consiguiente vibración además y teniendo en cuenta que la performance a motor de estas hélices tampoco es optima, ya que sacrifican performance por un poco menos de arrastre cuando están en bandera.

Suelen ser la opción standard que entregan los fabricantes por razones económicas, a sabiendas de que el propietario la va a cambiar a su gusto.

Las hélices orientables (feathering en ingles) tuvieron su momento de gloria en la época dorada de la IOR (Si Ud. es lo suficientemente viejo, se acordara de lo divertidos que eran los octavitos, los quartitos, media, tres cuartos, one y two tonners. Había clases para todos los gustos y presupuestos…)

Por esas cosas de la matemática pre-computadora estas hélices median muy favorablemente para su penalidad en el rating y los diseñadores Top de la época, pergeñaban extrañas instalaciones donde los ejes salían de los quillotes en ángulos inverosímiles y portaban unas hélices desproporcionadas que apenas lograban empujar el barco a la velocidad minima requerida por la formula para dar por motorizado al barco, a pesar de que, por su tamaño probablemente fueran mas útiles como superficie lateral estando en bandera que a motor.

Las hélices orientables siguen en el mercado, si bien no son tan comunes en nuestro estuario por su tendencia a “enganchar” cuanta bolsa, rama o lo que sea que se cruce en su camino ya que siempre están cruzadas al flujo del agua.

Además tienen un mecanismo un tanto complejo de armado, funcionamiento y puesta a punto.

Cada pala se orienta en un eje que engrana con un engranaje central en el eje de la hélice.

Algunas mas modernas, incluso se ajustan diferente para marcha adelante y atrás.

Las hélices orientables vienen en medidas standard y luego deben ser reguladas (paso) a medida para cada barco según una tabla de medidas. algunas requieren que el barco este fuera del agua para hacer esto, y otras pueden ser reguladas in-situ (por un buzo…)

Hélices plegables. Hoy en día las mas eficientes en todo sentido.

Empezaron en los finales de la IOR cuando los diseñadores de “avivaron” que quizás fuera mas lógico hacer que los barcos caminaran aunque midieran mas, pero arrancando mal, ya que las primeras hélices plegables, no tenían las palas (solo dos en esa época) vinculadas con un engranaje.

O sea que si al apagar el motor la hélice quedaba cerrada en sentido horizontal, cuando la velocidad del barco a vela era escasa, la pala de abajo se caía!

Vuelta al sistema de marcas y rayas para garantizar que la hélice quedara vertical.

En barcos de IOR de la ultima época había a bordo siempre una bolsa de gomitas para atar las palas juntas y había que rezar para que luego de la regata la fuerza centrifuga al girar el motor alcanzara para romper la gomita y las palas pudieran abrirse. Sino, chapuzón!

En el Bucanero, un ¾ diseño de mi amigo Nestor Volker había una ventanita de acrílico en el fondo que permitía ver la hélice para chequear la posición y verificar si estaba bien abierta/cerrada según la ocasión.

Hoy en día, y desde los 70’s, mas precisamente en 1975 cuando GORI  introdujo la primer hélice plegable con las palas engranadas que garantizaba que ambas se abrieran y cerraran suavemente y simultáneamente, las hélices plegables han sido las que mas han evolucionado y se han perfeccionado para lograr la optima transmisión de la fuerza del motor al agua, transformándola en empuje hacia adelante.

En 1976 las hélices Gori de dos palas ganaron un premio al diseño industrial por su mecanismo innovador.En 1994 Gori volvió a ser premiada, esta vez por su nueva hélice plegable de tres palas, con un diseño de engranajes cónicos innovador y revolucionario.

Año 2000, sale al mercado la premier hélice plegable de 3 palas para patas Sail Drive, algo también muy nuevo en esa época y que cambiaria la manera de instalar los motores a bordo para siempre.

Esta hélice incorpora un buje flexible interno que protege la costosa pata en caso de golpes bruscos.

En el año 2004 la fabrica Steel Team que produce las hélices Gori recibe la Certificación ISO 9001:2000 que no solo reconoce la calidad del producto, sino también la capacidad de la fabrica de repetir consistentemente en cada unidad el mismo standard de calidad.

Hoy en día la firma GORI Propeller produce 4 tipos de hélice: Racing, dos palas, tres y cuatro.

A su vez para eje o para pata.

Hélice tipo Racing. LA hélice para barcos de regata. La preferida por los TP52, los Soto 40, los barcos de la Volvo, etc. Es la hélice con absolutamente menor resistencia al avance posible.

Sus palas se cierran perfectamente con una minima área frontal. Sus palas están hermanadas mediante engranajes, lo que garantiza su apertura suave y completa al momento de empezar a girar.

Los barcos ganadores de las Admiral’s Cup, La Copa del Rey, Sydney Hobart, Whitbread, Transpac, Vendee Globe, etc. utilizan hélices Gori Racing, al igual que los Mumm 36 y todos los maxis.

Están disponibles en medidas desde 375 hasta 750 mm, para giro izquierdo o derecho y para eje o pata, pudiendo ser acopladas con motores de hasta 150 HP

Hélices de 2 palas: Desarrollada hace 35 años has sido modificada, mejorada y estudiada hasta hacerla tan eficiente como sea posible.

Desarrollada para motores de hasta 60 HP ofrece una minima resistencia al avance sin sacrificar performance a motor.

Permite ganar hasta un nudo de velocidad extra a vela, respecto de una hélice fija.

Por su diseño de palas perfiladas (y no planas como las de las hélices orientables) su performance a motor es comparable a la de una hélice fija, tanto hacia delante como en reversa.

No giran estando plegadas, lo que hace que no transmitan esfuerzos al motor y además no enganchan nada de lo que se cruce en su camino, sean bolsas, ramas, líneas e pesca, etc.

No requieren ensamblado ni ajuste de ningún tipo. ya vienen listas para colocar y calculadas para cada barco/motor de antemano.

Las hélices de dos palas, como todas las Gori están fabricadas en Nibral, una aleación especial de nickel, aluminio y bronce y acero inoxidable de alto grado.

El Nibral es una aleación especial con propiedades mecánicas que exceden las del bronce manganeso en todos los requerimientos.

45% mas resistencia a la tracción, 27% mas resistencia al impacto, 50% mayor resistencia a la fatiga y 85% mas resistencia a la corrosión y erosión por cavitación.

Además están fabricadas por sistemas CAD/CAM automatizados y balanceadas dinámicamente antes de salir de fabrica, garantizando su performance.

Hélices de 3 palas. Una joya en si mismas, por su diseño y mecanismos.

Cuando fueron presentadas, marcaron un salto adelante en el desarrollo de hélices para veleros.

Son las hélices de tres palas con menor resistencia al avance de todas, incluyendo fijas, orientables u otras plegables.

El sofisticado diseño de los engranajes de las palas hace que estas se abran siempre sincronizadamente lo que evita las vibraciones por desbalanceo. No giran estando plegadas y no arrastran basura ni desechos flotantes.

Las hélices de tres palas Gori son súper eficientes también a motor ya que sus palas perfiladas con forma de perfil hidrodinámico le permiten entregar el máximo empuje a motor en todo el rango de RPM’s

Un capitulo aparte merece la marcha atrás de estas hélices, que se abren en sentido inverso ofreciendo el mismo borde de ataque que hacia delante, con idénticas prestaciones.

Entregan el máximo empuje también en reversa y prácticamente eliminando lo que los americanos llaman “Prop-Walk” o patada lateral, tan incomoda para “embocar” el barco en la amarra de popa.

Sumando a estas prestaciones extraordinarias, las hélices de tres palas Gori incluyen una función llamada “Over Drive” que agrega una nueva dimensión a la navegación a motor en veleros.

Permite que el timonel pueda escoger un paso diferente para la marcha con solo utilizar el cambio y acelerador, sin complicados mecanismos propensos a fallas.

La función “Overdrive” se utiliza para navegar a motor largas distancias con buen tiempo o para apoyar el barco navegando a vela con motor. En “Overdrive” la hélice permite navegar a la misma velocidad, pero a menos vueltas. El resultado es menor ruido, menos vibración y mejor economía de combustible con mayor rango también.

Colocar la hélice en “Overdrive” es simple, solo requiere poner el cambio en marcha atrás hasta que la hélice se abra e inmediatamente colocar la marcha adelante antes de que esta se cierre.

Con solo volver a punto muerto, la hélice retorna a la posición standard.

Las hélices Gori de tres palas están disponibles para motores de hasta 300 HP, tanto con eje como con patas Sail Drive o Hydrodrive

Los veleros de mayor porte no contaban con una solución satisfactoria en hélices hasta el advenimiento de la hélice Gori de 4 palas.

Esta hélice que se adecua para motores desde 150 y hasta 500 HP y con diámetros de 22” a 38” posee la misma función “Overdrive” y permite a los maxi motoveleros obtener una performance mejor o igual a la de una hélice fija de 4 palas sin pagar el costo de la resistencia al avance cuando navegan a vela.

Conclusión: No resigne una navegación placentera y eficiente a motor, por navegar a vela.

Hoy en día se pueden tener las dos cosas con un máximo de eficiencia y seguridad.

Las hélices plegables modernas le permiten disfrutar un paseo a vela con la total seguridad de que podrá volver a puerto siempre sin depender de Eolo y sus caprichos.